
Las Comarcas de la Alpujarra y el Valle de Lecrín, a pesar de su proximidad y sus vínculos históricos presentan situaciones de accesibilidad bien diferenciadas. Si bien la única manera de acceder a ellas es por carretera, ambas tienen varios aeropuertos, el puerto de Motril y estaciones de tren a distancias bastante cortas.
El Valle de Lecrín debe parte de su identidad a su posicionamiento entre varias comarcas, ocupando el corredor natural que una la ciudad de Granada con la Costa Tropical y la Alpujarra. La autovía A-44 la recorre de norte a sur constituyéndose como eje fundamental de la misma.
Por su parte la Alpujarra presenta en la mayor parte de su territorio una orografía difícil, compartimentada y escarpada, en la que se suceden diferentes valles y cerros en la depresión natural formada por las Sierra de Lujar y la Contraviesa al Sur, y Sierra Nevada al norte, lo que ha supuesto un cierto aislamiento histórico y ha sido determinante a la hora de definir su identidad y su cultura, tan peculiares e interesantes. Sin embargo, esta situación de aislamiento ha sido enormemente aminorada en los últimos decenios y el proceso de mejora continúa en la actualidad, como se verá en el apartado “carreteras”, si bien dicho proceso no ha restado nada a la personalidad de la Alpujarra.
Para la estimación de distancias se ha tomado como referencia a la localidad de Lanjarón, estratégicamente posicionada en la unión de ambas comarcas, por lo que habrá de tenerse en cuenta una reducción de los tiempos y distancias desde el Valle de Lecrín, cuya primera población, Padul, apenas dista 18 Km. de Granada, y por el contrario un incremento de ambos elementos al hablar de la Alpujarra, que cuenta con núcleos de población bastante más aislados.